Qué necesitas

Solo el empaque y dos minutos. Estas son las partes que conviene buscar:

Parte de la etiqueta Qué te dice Siempre viene
Nombre del producto Qué es: «crema corporal», «jabón facial»
Contenido neto Cuánto trae, en ml o g
Responsable Quién lo fabrica o lo vende, y dónde
Ingredientes Qué contiene Sí, salvo perfumes y fragancias
Modo de uso Cómo y cada cuánto usarlo Cuando el producto lo requiere
Precauciones Qué evitar y cuándo suspender Según el producto
Lote El número de producción
Caducidad Hasta cuándo usarlo Solo si dura 24 meses o menos
Frasco abierto Meses de uso después de abrirlo No es obligatorio en México

1. Qué es y quién lo hace

La NOM-141-SSA1/SCFI-2012 es la norma que dice qué debe traer la etiqueta de un cosmético vendido en México. Lo primero que pide es básico, pero útil:

  • La información en español, aunque también venga en otros idiomas.
  • El nombre genérico del producto, para que sepas qué es sin adivinar por el dibujo.
  • Nombre y domicilio del responsable, y el país de origen, por ejemplo «Hecho en México».
  • El contenido neto, en mililitros o gramos.

Si un producto no dice quién lo hace ni dónde, desconfía.

2. La lista de ingredientes

La norma pide que el envase o la caja traiga la lista de ingredientes. La excepción son los perfumes y fragancias.

¿Para qué te sirve?

  • Para evitar lo que ya sabes que te cae mal. La FDA menciona entre los alérgenos comunes en cosméticos a las fragancias, los conservadores, los colorantes, el látex y algunos metales.
  • Para comprobar lo que dice el frente. Si el empaque destaca «con sábila», búscala en la lista.
  • Para no dejarte llevar por palabras bonitas. La FDA aclara que en Estados Unidos términos como «hipoalergénico» o «para piel sensible» no tienen una definición oficial. Tómalos como una descripción de la marca, no como una promesa.

Muchos cosméticos llevan conservadores y fragancia, y eso es normal: los conservadores ayudan a que el producto se mantenga en buen estado.

3. Modo de uso

Te dice cómo aplicarlo, en qué zona y cada cuánto. La norma lo exige en productos como tintes, depilatorios y protectores solares, y en cualquier otro que lo necesite.

En los protectores solares, la norma pide indicar que se apliquen antes de salir al sol, que se repita la aplicación sobre todo después de sudar, bañarse o secarse, y que se use en cantidad suficiente. Por eso vale la pena leer la etiqueta de tu protector.

4. Precauciones

Son las leyendas en español que te dicen qué evitar. Algunas que verás seguido:

  • «Evita el contacto con los ojos.»
  • «Suspende su uso si notas irritación.»
  • «Mantener fuera del alcance de los niños.»
  • «Uso externo.»

No son letra chiquita de relleno. Si una etiqueta dice que suspendas el uso con irritación, hazlo.

La norma también prohíbe que a un cosmético se le atribuyan acciones propias de un medicamento. Si un cosmético te promete efectos de medicina, eso es una señal de alerta.

5. Lote

La norma pide que todos los productos identifiquen su lote en el envase o en la caja. Es un número o código que dice de qué producción salió.

Si un producto te dio un problema, el lote le permite a la marca revisar esa producción. Toma una foto de la etiqueta antes de tirar el envase.

6. Caducidad

No todos los cosméticos traen fecha de caducidad, y no es un error. La norma la pide solo en productos que duran 24 meses o menos, con al menos mes y año. Quedan fuera, entre otros, los aceites, jabones sólidos, perfumes, antitranspirantes, shampoos, acondicionadores, productos para uñas, unidosis y aerosoles.

7. El símbolo del frasco abierto

Es un dibujo de un frasquito con la tapa abierta y un número con «M», como «6M» o «12M». Se conoce como PAO, por sus siglas en inglés: periodo después de abierto.

  • El número indica cuántos meses conviene usar el producto desde que lo abres por primera vez.
  • En la Unión Europea, según una guía de la Comisión Europea, los productos que duran más de 30 meses no necesitan fecha de caducidad, pero sí este símbolo.
  • En México la NOM-141 no lo exige, pero lo verás en muchos productos importados.

Un truco: escribe con marcador la fecha en que abriste el producto.

Cuida tus productos del calor

La FDA recomienda no dejar los cosméticos en lugares calientes, como un coche al sol. En clima caluroso, guárdalos en un lugar fresco y bien cerrados. Si un producto cambió de olor, color o textura, mejor no lo uses.

Si tienes una condición en la piel o alergias, consulta a un dermatólogo antes de probar productos nuevos.